Todos tenemos referencias (y eso está bien)
Tu banda favorita, ese productor que sigues en TikTok, la canción que tienes en loop desde hace un mes… todo eso son referencias. Y está perfecto tenerlas. Son parte del proceso creativo, te inspiran y ayudan a aterrizar lo que quieres lograr con tu sonido.
Pero aquí viene la parte interesante:
Si no sabes qué estás escuchando, es difícil saber cómo lograrlo.
En GMN Sound vemos seguido artistas que llegan con referencias buenísimas, pero no tienen claro qué les gusta de ellas. ¿La atmósfera? ¿La mezcla? ¿El bajo? ¿El espacio que hay entre instrumentos? Esa parte es clave.
No se trata de copiar. Se trata de entender
Tener referencias no es plagiar. Es como llevarle una foto al estilista: no esperas ser igual, pero sí buscas un resultado parecido. Y para eso, necesitas aprender a escuchar con más detalle.
Aquí van algunos tips para afinar ese oído antes de entrar al estudio:
1. Escucha en capas
No te quedes con la primera impresión. Vuelve a escuchar la rola que te gusta y hazlo por partes:
- En una pasada, enfócate en la voz: ¿es seca o con reverb? ¿Va al centro o está abierta?
- Luego pon atención al bajo: ¿se siente al frente o está integradito con la batería?
- Escucha la batería: ¿el bombo está seco, pesado, con aire? ¿Qué groove tiene?
- Haz lo mismo con sintetizadores, guitarras, efectos…
La idea es que empieces a notar detalles que antes pasaban desapercibidos.
2. Identifica emociones, no solo sonidos
A veces lo que te gusta no es un plugin, es una sensación. Esa nostalgia, ese ritmo relajado, esa energía… eso también se produce.
Pregúntate:
- ¿Qué me hace sentir esta canción?
- ¿Cuándo me gustaría escucharla? ¿De noche? ¿Caminando?
- ¿Qué estilo comunica y por qué?
Esto ayuda un montón a transmitirle mejor al productor lo que estás buscando.
3. Escucha en diferentes lugares
No todo se mezcla para audífonos caros. Ponte esa canción en tu cel, en la bocina Bluetooth, en el coche, en unos audífonos normales…
Así notarás cosas distintas según el espacio y podrás detectar si esa canción que tanto te gusta te emociona siempre o sólo cuando la escuchas en tu sala con luz bajita y café en mano.
4. No todo lo que brilla es mezcla
Muchas veces la diferencia entre una canción “pro” y una amateur no es sólo el sonido: es la interpretación, el arreglo, la composición, hasta el tempo.
Por eso es importante separar lo técnico de lo artístico. ¡Y ojo! Las dos cosas importan. Pero no confundas una buena mezcla con una buena canción. Son cosas diferentes que se apoyan entre sí.
5. Lleva referencias al estudio (pero explícalas)
En GMN nos encanta que nos lleguen con referencias. Pero lo que realmente ayuda es que nos digas qué te gusta de ellas:
- “Me encanta cómo suena la voz de Kevin Kaarl, como si te hablara cerquita”
- “Quiero un beat tipo trap pero con el bajo con presencia, como en tal canción de YSY A”
- “Que tenga una atmósfera relajada, pero con batería real, tipo banda indie mexicana”
Cuanto más claro seas, más fácil es traducir esa idea en sonido real.
Conclusión: aprende a escuchar como productor, no solo como fan
Escuchar con intención te acerca mucho más a sonar como quieres. Ya no se trata de “quiero sonar como ellos”, sino de “quiero que mi música transmita esto que ellos me hacen sentir”.
Y para eso, estamos nosotros.
¡Trae tus referencias y hagámoslas realidad!
En GMN Sound trabajamos contigo para aterrizar ese sonido que tienes en la cabeza. Si ya sabes cómo quieres sonar (o al menos qué sensación quieres lograr), nos encargamos de hacerlo posible.
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